Hay decisiones que te cambian la vida en un segundo, y la nuestra tiene banda sonora de viento del norte y aroma a salitre. Hace un tiempo, las páginas de La Voz de Galicia recogieron una charla muy especial donde abríamos el corazón para contar cómo empezó esta bendita locura llamada Maldita Shop.
La historia es de las que despiertan sonrisas (y un poquito de envidia sana): Ana (con raíces familiares tan hondas aquí que muchos la conocen con orgullo como «la hija de Carranque») y Raúl (un madrileño que se dejó conquistar por la autenticidad de este norte) vinimos a Cedeira a pasar unas vacaciones de agosto. Lo típico: paseos por la playa de la Magdalena, cañas en el puerto, desconexión absoluta… pero el embrujo de la villa hizo su magia. En lugar de hacer las maletas para volver a la rutina, nos miramos y tomamos la decisión más loca y acertada de nuestras vidas: decidimos quedarnos, cambiar de rumbo y abrir nuestra propia tienda.
El nacimiento de un punto de encuentro en la Plaza Roja
Instalarse en la Plaza Roja, número 4, no fue solo abrir un comercio de ropa; fue levantar un espacio con identidad propia. En el reportaje recordamos aquellos primeros meses de esfuerzo, ilusión y, sobre todo, la acogida espectacular de los vecinos. Teníamos claro desde el primer día que no queríamos ser una tienda de souvenirs fría o lineal. Queríamos crear prendas que se sintieran.
Echando la vista atrás hacia ese artículo de octubre de 2023, solo podemos sentir un agradecimiento infinito. A La Voz de Galicia por plasmar nuestro viaje con tanto cariño, a los cedeireses por adoptarnos como a dos vecinos más desde el primer minuto, y a los viajeros que, como nosotros en aquel agosto, se enamoran de esta costa salvaje y deciden llevarse un pedazo de su esencia en el pecho.